2008/09/16 Página 12 – Cómo planchar un proyecto

Por decisión del PRO, las cuatro iniciativas para reglamentar los abortos no punibles en la ciudad pasarán a la Comisión de Justicia, donde el macrismo tiene mayoría. La oposición denuncia que así los proyectos quedarán cajoneados.

Por Mariana Carbajal

El macrismo metió la cola en la discusión de los proyectos que buscan garantizar el acceso de las mujeres a las prácticas de aborto no punible. Sorpresivamente pidió que las iniciativas en tratamiento –una de la Coalición Cívica, otra del ibarrismo y dos del kirchnerismo– fueran giradas adicionalmente a la Comisión de Justicia, donde tiene predominio el PRO y serían mayoría los votos en contra, lo que le permitiría “dormir” el intento de reglamentar la atención del aborto legal en el ámbito porteño y evitar su judicialización innecesaria. Tras un debate intenso, la propuesta del PRO se impuso por 33 votos contra 23, con el apoyo de un sector del bloque del Frente para la Victoria. Ahora los proyectos deberán pasar por la comisión que preside Martín Borrelli, persona de confianza de la vicejefa Gabriela Michetti, de estrecha relación con la jerarquía eclesiástica.

En la Legislatura porteña no se recuerda un debate tan acalorado en torno de un cambio de giro de un paquete de proyectos como el que se dio el jueves alrededor de la reglamentación de los abortos no punibles. Hay cuatro proyectos que ya empezaron a discutirse: uno de Diana Maffía (CC), otro de Gabriela Alegre (Diálogo por Buenos Aires), uno de Juan Cabandié (FpV) y otro de Pablo Failde (FpV). Oportunamente se había resuelto que pasarían por las comisiones de Salud y de Mujer. Pero el macrismo insistió: lo planteó sobre tablas y encontró eco en otros kirchneristas: el más fervoroso fue Juan Manuel Olmos.

El pedido fue formulado por el presidente del bloque PRO, Oscar Moscariello. Legisladores y legisladoras de la oposición rechazaron la propuesta de plano, poniendo en duda las intenciones sugeridas por el macrismo de buscar ampliar la discusión de un tema que levanta polémica. El planteo se dio en momentos en que la problemática del acceso al aborto no punible era noticia por dos circunstancias distintas pero relacionadas: en Mendoza se dilataba la decisión en torno del pedido de interrupción de un embarazo de una niña de 12 años violada. Y se conocía, al mismo tiempo, el reconocimiento del gobierno nacional ante la ONU de que impedir un aborto no punible viola los derechos humanos de las mujeres.

Entre los argumentos contrarios a que el tema se debata en Justicia se señaló que no está dentro de las atribuciones de esa comisión, que debe ocuparse de los procedimientos que tienen que ver con el ámbito judicial de la ciudad y no con un tema de salud pública, como es la atención de los abortos no punibles. “No hay que judicializar un tema que tiene que ver con los derechos de la mujer y con la garantía de los derechos humanos y constitucionales”, acotó Gabriela Cerruti (FpV).

La picardía legislativa brinda dos formas de frenar un proyecto: una es derivarlo a un sinnúmero de comisiones, la otra es enviarlo a una donde se tiene el control de los votos, describió Aníbal Ibarra. El macrismo, apuntó, eligió la última alternativa. “Está clarísimo que se intenta alargar el asunto al girarlo a la Comisión de Justicia”, coincidió Gerardo Romagnoli, de A y L.

De los 13 integrantes de la Comisión de Justicia, nueve (todos macristas) votaron a favor del giro adicional. También se manifestaron a favor los diputados Christian Asinelli (Frente para la Victoria), Dora Mouzo (Eva Perón) y Alejandro Rabinovich (Autonomía con Igualdad).

Pero el fondo de la discusión quedó en claro con la intervención de Dora Mouzo: “Quiero anticipar que estoy a favor de la vida y no de la muerte”, dijo. Y se llevó un aplauso de los macristas. No era ya un debate sobre un giro en torno de la reglamentación de un procedimiento médico permitido por el Código, sino, para ese sector, sobre la posición frente al aborto.

El kirchnerista Juan Cabandié replicó: “Quizás el debate ha tomado matices que no debería tener. Quiero dejar aclarado que estoy a favor de la vida; pero que el Dios al que muchos adhieren, y al que yo también adhiero, o los dioses, seguramente perdonan todo. Pero el vacío procedimental en los hospitales públicos y en las obras sociales hace que ninguno de esos dioses perdonen que las madres estén muriendo”. Los aplausos vinieron ahora de los sectores más progresistas. El macrismo ganó la votación, con el apoyo de kirchneristas.

Los cuatro proyectos en danza tienen diferencias, pero sus autores estarían buscando un consenso. Todos consideran no punible el aborto cuando el embarazo proviene de una violación a cualquier mujer, pero no coinciden en si se trataría de un aborto terapéutico o simplemente encuadrado en el inciso 2º del artículo 86 del Código Penal. Otras diferencias se centran en si se exigirá o no algún tipo de denuncia para pedir el aborto en esos casos.

“El macrismo está apelando a maniobras de dilación que muestran poco respeto por la ley y por la vida: al clandestinizar el aborto se desprotege la vida de las mujeres”, opinó Diana Maffía (CC) en diálogo con PáginaI12. “Al no haber instrucciones claras, se termina poniendo en riesgo la vida de las mujeres. Pensamos en darles garantías a las mujeres pero también a los médicos”, indicó a este diario Gabriela Alegre (Diálogo por Buenos Aires).

La intención de la oposición es poder llevar al recinto el debate en el curso de este año. Sin el aval del PRO, la reglamentación de los abortos no punibles quedaría cajoneada.

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-111642-2008-09-16.html

Leave a Reply